El aumento de los Implantes mamarios o Mamoplastia de aumento con prótesis es vertiginoso. Sin embargo, el uso de implantes mamarios no es nada novedoso.

Lo que sí resulta novedoso son los extraordinarios avances que en más de dos décadas se han efectuado para mejorar la seguridad, la durabilidad y biocompatibilidad de las prótesis o implantes mamarios.

Esta cirugía constituye la segunda cirugía cosmética más popular después de la Lipoescultura, con un incremento porcentual cercano al 25% (cifra mundial).

Los pacientes tienen un promedio de edad que oscila entre los 19 y los 34 años, aunque no hay límites precisos de edad para practicarse este procedimiento quirúrgico.

La evolución de los implantes mamarios

La compañía Dow-Corning inventó el gel de Silicón durante la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar ésta, se extendió su uso médico a la Cirugía Plástica de aumento de senos.

En 1962 esta compañía describió las prótesis rellenas de este gel como de “sensación natural”. La prótesis original tenía forma de lágrima.

Entre los efectos indeseables aparecieron la extrusión (exposición parcial o total del implante por la herida operatoria), rechazo, infección y otros más.

Pero la complicación más frecuentemente notoria fue la contractura capsular fibrosa alrededor del implante, la cual producía endurecimiento de las mamas, dolor mamario y deformidad de las prótesis.

Las prótesis mamarias inflables

Las prótesis rellenas ó inflables fueron introducidas por Arion en 1965. La versión americana de este implante mamario fue la Mammatech prosthesis, ampliamente usada a partir de 1972.

Esta prótesis de Silastic (Silicón polimérico de textura blanda) se rellenaba de solución salina ó Dextran (un expansor plasmático líquido) hasta alcanzar el volumen máximo deseado. La salida de este relleno líquido se bloqueaba mediante un sello de politetrafluoroetileno.

Estas prótesis fueron un adelanto considerable, ya que permitían al Cirujano Plástico, la habilidad de colocar volúmenes importantes de implantes a través de incisiones muy pequeñas, gracias a la maleabilidad y consistencia blanda de estos implantes.

Además permitían corregir casos de asimetrías mamarias.

Sin embargo, estas prótesis presentaban un inconveniente (que persiste hasta nuestros días): la desinsuflación de los implantes (las prótesis se desinflaban) ocasionando pliegues o aristas en la cubierta de los implantes que los llevaba a desgaste y eventual ruptura.

En algunos casos incluso se reportaron desinsuflaciones post-operatorias bruscas con fallo inmediato de la prótesis.

Los estudios revelaron que estos desperfectos se debieron a fallas en el sistema de válvula de los implantes atribuidas a abrasión interna.

Los pliegues, arrugas o aristas en la superficie de cubierta de los implantes llevaban a su ruptura por fricción y fatiga de los materiales que constituían dicha cubierta.

La tasa de falla de este tipo de prótesis en algunas series de estudio fue del 30% de los casos.

Nuevos avances en los implantes mamarios

Posteriormente en 1974, Dow-Corning cambio las prótesis en forma de gota por prótesis de forma redondeada, bajo perfil y gel de relleno de baja viscosidad.

Pero en 1978 se reportaron casos de fuga de gel de silicón a través de las paredes delgadas del implante.

Debido a esto se cambió la textura del gel polimérico de silicón de relleno a una consistencia más dura reduciendo a 10% los casos de fuga de silicón.

Estas prótesis, sin embargo, redujeron la incidencia de contracturas capsulares a 27% de los casos, siendo ésta la crítica más frecuente para este tipo de implantes rellenos de gel de silicón.

También en 1974, se desarrollaron las prótesis de doble lumen con una cavidad externa con gel de Silicon como relleno y una cavidad interna ajustable.

Esta se rellenaba con solución salina (inflable) con la esperanza de evitar la fuga de Silicon y las contracturas capsulares.

Los resultados fueron controversiales y entraron en desuso.

Sigue el relleno, pero cambia la cubierta

Posteriormente, se desarrolló la prótesis rellena de gel de silicón pero con cubierta de poliuretano por un cirujano llamado Ashley.

Este tipo de implante se ha convertido en la prótesis de elección para el tratamiento de mamas con contracturas capsulares.

La mayoría de las prótesis eran de superficie lisa, desarrollándose posteriormente en 1991, las de cubierta texturizada, que significaron un gran avance tecnológico, ya que minimizaron la aparición de contracturas capsulares.

Actualmente, la última generación de este tipo de implantes está provista de 10 capas de cobertura para evitar cualquier posibilidad de fuga del gel relleno de silicón.

También tienen un gel de silicón de relleno de “alta cohesividad” para evitar desgaste prematuro o degradación importante.

Más tarde se desarrollaron las prótesis rellenas de gel de silicón con cubierta microtexturizada, las cuales aún no han alcanzado las expectativas deseadas y siguen en fase de desarrollo.

En 1992, la Food and Drug Administration (FDA) dictó en USA una prohibición del uso de los implantes con gel de silicón por temor a que pudieran inducir enfermedades inmunológicas ó desarrollar cáncer.

Pero en vista que los estudios revelaron que no existía ningún peligro, la FDA levantó la moratoria en el mismo año.

Qué ha mostrado la experiencia con los implantes mamarios

Como se observa por lo anteriormente descrito, las prótesis mamarias han pasado por una larga de fase de estudios para lograr su mejoramiento y optimizar los resultados del aumento mamario.

La experiencia en el uso de las prótesis mamarias demostró que las prótesis de superficie lisa producen mayor índice de complicaciones globales que las prótesis rellenas de gel con cubierta texturizada.

Algunas de estas complicaciones son:

  • Rechazo
  • Contracturas capsulares
  • Extrusión
  • Ruptura espontanea
  • Dislocación del implante

De igual manera, se comprobó mayor índice de complicaciones en los casos en los cuales se emplearon prótesis de ubicación retroglandular (detrás de la glándula) que retromusculares (detrás del músculo Pectoral Mayor).

Aunque la escogencia de la marca, tipo, proyección (perfil) y garantía dependen de la anatomía de cada paciente y del gusto de los cirujanos, en lo personal, le recomiendo a las pacientes que deseen someterse a una Mastoplastia de Aumento, que se utilicen prótesis mamarias que cumplan con estos requisitos:

  • Que sean de última generación (las de mejor calidad)
  • Rellenas de gel silicón de alta cohesividad
  • De superficie texturizada
  • De alto perfil
  • Que tengan las certificaciones adecuadas (ISO, Comunidad Europea, etc)
  • Con garantía de por vida otorgada por el fabricante
  • Preferiblemente con certificación por la Food and Drug Administration

La FDA (Food and Drug Administration) exige los más altos estándares de calidad y durabilidad.

Qué implantes mamarios usar hoy en día

No mencionaré marcas de prótesis, ya que no es el objetivo del presente artículo vender ó promocionar aquí ninguna marca de prótesis.

Pero si quiero alertar a las pacientes que no todas las marcas son de igual calidad (algunas se degradan prematuramente y producen mayor índice de complicaciones), ni tienen las mismas certificaciones de garantía.

La asesoría del Cirujano Plástico sería muy útil para la adquisición del implante mamario más apropiado en cada caso.

Cuenta conmigo para ayudarte a tomar una decisión. Si lo deseas, puedes comentar en este artículo o contactarme.